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Sábado, 08 de abril de 2006

El ingenio inútil

Los españoles presumen de ingenio, de gracia y de creatividad. No está mal que así sea, dado que en tantas otras cosas suelen considerarse inferiores a otras naciones. Algo bueno hay que tener, digo yo. Ahora habría que preguntarse si ese orgullo en torno a su pretendido ingenio está justificado o no, y sobre todo, si realmente sirve para algo o bien se desperdicia en actividades inútiles o simples pasatiempos.

Esta es una idea que siempre me ha rondado la cabeza, pero que ha aflorado nuevamente al ver el video del opá, que inevitablemente me ha recordado a los Mojinos Escocíos, a personajes como Santiago Segura o a las docenas de seres más o menos esperpénticos que cada año se ponen de moda, como aquellos enanitos y graciosos que hacían reir a los monarcas del siglo XVII. Y digo yo, ¿no hay nada mejor a que dedicar nuestras energías en este país que a este tipo de cosas? No, no son un simple divertimiento. Santiago Segura ha movido mucho dinero y mucha gente, los Mojinos son, para vergüenza del rock nacional, la banda de rock más conocida del país (esta idea es me resulta tan horrible que cada vez que la pienso me entran náuseas, pero sé que es cierta). ¿Dónde están los sentimientos de la gente, su cultura, su arte, su imaginación? Cuando acaban ya de reirse de estos bufones, ¿piensan aún en algo o ya se ha terminado todo? Y no es que no me resulten graciosas las cosas que hacen estas personas. Yo mismo me he reído a menudo con ellos, pero... ¿no cansa ya tanta bufonería? Y sobre todo: ¿no hay nada después?

En el caso concreto del opá, comparto la sensación de Lady Pain de que está sospechosamente bien producido, como demasiado cuidado para ser algo espontáneo. Parece como si hasta estas cosas tan cutres, cuyo máximo aliciente es precisamente la autenticidad, ese sabor de verdad que tiene lo cotidiano, se nos presentasen ahora enlatadas, al igual que todo lo demás, como un producto más a consumir. Y es que mira que la letra de la cancioncilla, al igual que muchas de los Mojinos, demuestran que sus autores han sabido devanarse los sesos intentando crear algo gracioso. No lo digo con ironía, es verdad: es un buen trabajo. Pero entonces... ¿nadie realiza ese mismo trabajo sobre canciones más "serias"? ¿Dónde hay bandas que derrochen calidad hablando de amor, de odio, de libertad, de opresión, de alegría, de melancolía, o de mil cosas más que hay en la vida? Dejando a un lado los productos prefabricados de la onda OT, que no son arte, sino negocio, ¿quién mantiene viva la llama de la cultura? Y aunque existan esos músicos (que no digo que no) ¿quién los conoce? Y aunque se conozcan, ¿quién los aprecia?

No sé qué sensación tendréis los demás, pero a mí a veces me inquieta comprobar que en este país se derrocha más ingenio para hacer una canción que hable de un corral que otra que hable del futuro, o de los recuerdos, o de mil cosas, da igual. Me reí mucho cuando, en el pasado, conocí aquella simpática canción de Saca el güisqui Cheli, y me pareció realmente graciosa, hasta el punto de reirme a carcajadas. Ahora, en cambio, si la escucho me entran escalofríos al notar que el país no ha progresado desde entonces, que seguimos anclados en la misma estúpida actitud bufonesca y superficial de hacernos los graciosos. Estas obras están bien como complemento, pues no todo debe ser siempre tan serio, pero cuando ellas son el centro del interés de la gente, adquieren un toque siniestro. Son como la máscara que ríe del teatro, tras la cual se oculta, en realidad, un rostro triste y vacío del que ya no puede esperarse nada.

Por: Monsieur le six | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

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